Beneficios de portear para mamá, papá y el resto de la familia

Frecuentemente se señalan los múltiples beneficios del porteo y “crianza en brazos” para los recién nacidos, bebés y niños pequeños. ¿Y qué pasa con los padres, madres y otros cuidadores? También hay beneficios para nosotras. Factores protectores que pueden darle una nueva mirada o impulso amoroso a nuestra maternidad.

Favorece las relaciones sociales. El contacto directo con nuestra guagua potencia el “vínculo materno” y además, es una excelente manera de introducir a otros cuidadores y figuras de apego, como el padre, abuelos y tíos, en la vida del pequeño: la mochila o fular ES el objeto de confianza de la guagua, ayudando a introducir otras personas en su círculo.
Con esto, no sólo nuestra guagua gana el amor de nuevas personas sino que nosotras, las mamás, podemos ir ampliando respetuosamente nuestra red de apoyo.

 

 

 

Favorece la lactancia materna. No sólo desde el punto de vista del recién nacido sino también desde el de la madre. La cercanía, cuerpo a cuerpo, el estímulo que produce el olor del bebé en el cerebro de su madre, promueve la secreción de dos hormonas: la prolactina y oxcitocina. Lo que ayuda a una producción de leche estable, fortalecimiento del vínculo, y “relajo”, manteniendo a ralla el cortisol o “hormona del stress” para esta diadia. Este círculo virtuoso, le entrega confianza a la madre en su cuerpo y la empodera en su autonomía como cuidadora y proveedora de todo lo que su recién nacido necesita.

Aumento del desempeño ma-paternos. Al ser porteados en su mochila ergonómica, los bebés se encuentran más tranquilos (lejos del cortisol), duermen más y mejor y lloran menos (incluso se habla de un 33% menos de llantos) y, para el adulto, esto se traduce en una mayor sensación de “competencia parental” y, por tanto, aumenta la autoestima. Tenemos más seguridad y sensación de que “lo estamos haciendo bien”. Esto nos relaciona de manera mucho más satisfactoria con la tarea de ser padres y con lo placenetro que hay en ello a pesar de todo lo nuevo.

Aumento de la autonomía y movilidad. Con la ayuda de un portabebé, el cuidador no necesita ayuda para hacer actividades de la vida diaria. La sensación es de logro y adaptación a la nueva situación, en lugar de frustración. Una mochila ergonómica o fular aporta las manos libres, ya que “devuelve los brazos” al adulto sin quitárselos al bebé. Además, un portabebé evita gran parte de las barreras arquitectónicas que dificultan la movilidad con un coche: ausencia de rebajes en las veredas o autos estacionados en las mismas, obras, escaleras, dificultades en los transportes públicos, etc. 

Menor prevalencia de depresión postparto(1). Como el hábitat del bebé recién nacido es el cuerpo de la madre (como tan bien expone Nils Bergman en su dumental y estudio “Restoring the Original Paradigm for infant care” – les dejamos el video aquí) es de esperar que el cuerpo de la madre esté fisiológicamente preparado para tener un bebé encima. Se ha explicado también que el contacto y la lactancia implican un equilibrio endocrino particular, dominado por la oxitocina y la prolactina. Este equilibrio hormonal perfecto se transforma en un FACTOR PROTECTOR frente a la depresión post parto para las madres. Además, no sólo nos proteje de la enfermedad, sino que nos ayuda a vivir una maternidad más plena y feliz desde el punto de vista del “equilibrio hormonal”. 

Sin este contacto ni lactancia (o no los suficientes) habría un desequilibrio endocrino que puede llevar a una depresión postparto (el cuerpo materno identifica que el bebé ha desaparecido). Es importante tener en cuenta que en Chile las cifras de depresión post parto en puérperas supera el 50% (ref del estudio aquí)

Higiene postural para el adulto. Portear no tiene un impacto negativo como se podría suponer en la higiene postural del adulto, siempre y cuando se use un portabebé ergonómico y que sea bien utilizado. Para usar adecuadamente un portabebés ergonómico es necesario mantener una buena postura, además hay que tener en cuenta que el recién nacido pesa menos que el peso que la madre ha cogido durante el embarazo, el cuerpo materno está ya preparado para cargar ese peso. Conforme va creciendo, si el porteo es constante, la musculatura se va adaptando progresivamente, se fortalece mes a mes, a medida que la guagua va ganando peso. Lo que junto con la buena postura, resulta un ejercicio de cuidado de la espalda. El porteo si se inicia con la llegada del recién nacido, no hay límite de tiempo, se puede portear todo el tiempo que se desee. Sin embargo, si el porteo no se inicia con el recién nacido sino que con un bebé mayor, es necesario tener más precauciones cuanto mayor sea el peso:
Recomendamos: empezar poco a poco, en periodos de tiempo cortos, los que debemos ir aumentando cada dos o tres dias y con un portabebé de uso y ajuste sencillo.

(1) Bigelow A, Power M, MacLellan-Peters J, et all. Effect of Mother/Infant Skin-to-Skin Contact on Postpartum Depressive Symptoms and Maternal Physiological Stress. J Obstet Gynecol Neonatal Nurs. 2012; 41(4):580.

FUENTE: Referencias generales y detalles sobre los beneficios del cuidado canguro en pediatraintegral.es E.S.López Acuña*, M.A. Salmerón Ruiz**

*Asesora de porteo. Co-directora del programa de formación de Asesoras de Porteo y Maternidad Asesoras Continuum.
**Pediatra de la Unidad de Medicina del Adolescente del Hospital Universitario La Paz. Doctora en Medicina y Cirugía. Mamá porteadora

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