Maternidad y Autoestima

Con la llegada de nuestro primer hij@, no sólo nace un nuevo ser humano, un bebé. Sino que también cobra vida una nueva mujer dentro de nosotras, una mujer que ahora también es madre ¿qué tipo de mujer madre es la que nace junto con nuestra guagua?
A esa nueva persona también la creamos nosotras.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta, para valorarnos, y armar nuestra autoestima es el aprender a “sentirnos hábiles”, capaces de cuidar al bebé. No se trata de ser condescendientes, pero sí de creernos el cuento, de que realmente podemos hacernos cargo de los cuidados cotidianos de este nuevo ser humano. Y que esto lo hacemos bien. Tener una buena percepción de que estamos cuidando a nuestros hij@ correctamente es, por lejos, lo que más importancia tiene al momento de valorarnos como madres. Por eso es tan importante el aprender a hacer oídos sordos a las críticas y consejos no pedidos y el apoyarse en otras madres y familiares que sean amorosas y contenedoras en esta nueva labor. Debemos rodearnos de quienes nos hagan sentir seguras en este nuevo rol.
Si tenemos esta “seguridad” nos alejaremos de la depresión post parto y ganaremos en “autoestima maternal” (1). Pero esto no es suficiente para dar vida a la nueva mujer que hay dentro de nosotras, esa que ahora es mamá y que nutre, suple, cuida y abriga a otro ser además de a ella misma.

Viene un segundo proceso, o uno paralelo, cada una lo transita a su propio tiempo, en que cada mujer se rearma desde lo emocional, en que nace junto con su hijo. Y para dar vida a esta nueva mujer, debemos dejar ir a quien fuimos. Hay un duelo.
Y todas las madres dejamos ir, todas las madres renunciamos a algo. Dejamos partir las fiestas, dejamos ir (a lo menos por un tiempo) las reuniones sociales, dejamos ir esas largas siestas de toda la tarde, dejamos ir nuestros trabajos (a lo menos durante las semanas/meses que dura el pre y post natal).
Desde este punto de vista la maternidad también es un duelo (que cuesta, duele. Y da más o menos trabajo dependiendo de la historia de cada una), dejaste de ser hija para ser madre, vives en función de otro.
Es en esta renuncia que comenzamos a buscar un nuevo modelo de “que tipo de madre quiero ser” fitness, vegana, outdor, más o menos presente en lo cotidiano, etc.
Y aquí está nuestra segunda gestación (además del bebé) las mujeres somos capaces de construir(nos) una nueva “identidad”  donde tenemos la capacidad de escoger qué sello le queremos dar a esta nueva forma de vivir la vida. A cargo de otro, a cargo de nosotras.
 

 

 

 

“Este proceso de plena construcción de nuestra identidad siempre será mucho más llevadero si va acompañdo de una autoestima adecuada” (3), una visión positiva de mi, de mis habilidades y virtudes como madre y mujer. Esto partiendo por lo emocional pero también súper aterrizadamente en lo físico. En esa capa “exterior” que muchas veces valorarla nos tilda de superficiales. Pero no es así.
Es súper importante aceptarme como soy, y si vestirme, maquillarme, peinarme, (“amononarme” según mi priopio estilo) y que yo vea-sienta algo agradable de esta imagen cuando me miro al espejo. Si te gustan las uñas pintadas, si te gusta como te ves con maquillaje, si amas tener el pelo tomado con una cola o con algunas mechas en otro color… por favor HAZLO


Las mujeres que somos madres, que estamos criando, no tenemos que dejarnos totalmente de lado. Y comprarte cosas funcionales pero además con diseño, si es que hacen una diferencia en tu look, y te hacen sentir mejor, serán siempre la alternativa correcta. “Muchas veces estos artículos serán el puente entre lo que queremos como mujeres y madres y la imagen que queremos proyectar”(2).

Si quieres leer más sobre autoimagen femenina y materidad, te recomendamos los textos y este video de Nohemí Hervada
 

(2), (3) Daniela Gonzalez, psicologa infanto juvenil y terapeuta floral.
(1) ESTUDIO DE LAS DIMENSIONES DE AUTOESTIMA MATERNA DURANTE EL PRIMER AÑO DE VIDA DE SUS HIJOS.
Clara Raznoszczyk de Schejtman, Alicia Lapidus, Eleonora Umansky, María Cecilia Mrahrad, Alejandra Zucchi, Susana Mindez, Rosa Silver y Eduardo Leonardelli.
https://www.aacademica.org/000-029/374.pdf

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